LIPOFILLING

Poco a poco los usuarios de la cirugía plástica nos iremos acostumbrando a estas nuevas terminologías. Básicamente hacen referencia las palabras lipofilling o lipoestructura, a la técnica con lo que llamamos el uso de la propia grasa del paciente para realizar rellenos. Estos rellenos pueden ser de pequeños volúmenes, como los usados en el lipofilling facial para rellenar labios, pómulos o surcos nasogenianos, o por el contrario, grandes volúmenes como los usados en el lipofilling corporal para aumentar pantorrillas, glúteos o senos.

Se trata de extraer grasa de las zonas localizadas, en la que nos “sobre”, generalmente los trocánteres, y el abdomen. No se puede realizar una extracción como en una liposucción, ya que se ha de manejar la grasa de una forma mucho menos agresiva, tanto en las presiones del aspirador si usamos un método mecánico, como en el proceso de aspirado manual. Tampoco se deben usar anestésicos u otras medicaciones como la lidocaína.

Posteriormente esa grasa se trata de distintas maneras, pero en nuestros protocolos de actuación, usamos un lavado múltiple, tras recogida en dispositivo estéril cerrado,  posteriormente se procede a la centrifugación suave de un minuto a 700 revoluciones por minuto. Con esto conseguimos que se separen las partes de agua, ácidos grasos liberados por rotura del adipocito en el proceso de extracción, y la medicación anestésica o el suero utilizados en el proceso de recolección.

Lo que se obtiene de esta centrifugación, es una masa homogénea formada por adipocitos, fracción estromal, y células indiferenciadas de la estirpe mesenquimal, que son las que en el nuevo injerto se diferenciarán nuevamente a adipocitos jóvenes.

La técnica de colocación del injerto graso en su nuevo lecho receptor, consiste en anestesiar convenientemente la zona que vayamos a rellenar, preferiblemente con bloqueos nerviosos a distancia, para no añadir nuevas sustancias químicas, ni volumen que nos pueda distorsionar el resultado que busquemos.

Posteriormente, mediante unas cánulas de calibre y forma adecuadas, vamos introduciendo la grasa en una disposición especial, ya que el objeto final consiste en que la grasa quede distribuida en una estructura tipo sándwich, ya que deben alternar capas de tejido injertado y de tejido sano, pues este debe revascularizar al injerto para que las células sean viables y prendan, integrándose en su nuevo lecho, y aportando el volumen que deseamos.

¿SE VA LA GRASA INJERTADA UN TIEMPO DESPUÉS?  ¿CUÁNTO DURA LA GRASA INJERTADA?

La diferencia fundamental de relleno de tejidos mediante un lipoinjerto, consiste en que lo que se rellena son células vivas de grasa del propio paciente, esto significa que las células injertadas no pueden ser rechazadas por el sistema inmunológico,  y el factor limitante de su supervivencia será que hayan quedado próximas a tejido sano que las pueda nutrir de oxigeno hasta que el fenómeno de la revascularización se produzca. Esto varia mucho según la zona a injertar, pero básicamente, de promedio, la grasa que sobrevive y se integra en los nuevos tejidos es de un 70% de la injertada.

Así, en el postoperatorio, la paciente ve, a veces con preocupación, un volumen que le puede parecer excesivo, pues está esa parte de grasa de mas que añadimos para compensar la que no va a sobrevivir, y el hinchazón lógico de la técnica de introducción y que  desaparecerá a los dos o tres días.

El resto, mas o menos el 70% de la grasa que hayamos injertado, quedará de forma permanente en la paciente, comportándose como el resto de sus células. Así cuando adelgacemos, estas células también perderán volumen, y cuando engordemos, ocurrirá lo contrario.

¿QUÉ OCURRE SI NO NOS GUSTA EL RESULTADO?

La grasa es el material del cuerpo humano mas fácil de eliminar, dado que mediante la técnica de liposucción, podemos extraer volúmenes de la misma sin causar cicatrices, ya que el punto de acceso es una simple punción de unos dos o tres milímetros. Por lo tanto, con la técnica del lipofilling podremos añadir, corregir o eliminar algún exceso en caso de que este haya quedado.

¿QUÉ VENTAJAS APORTA EL LIPOFILLING A LOS RELLENOS DE OTRAS SUSTANCIAS?

Existen muchas sustancias aptas para los rellenos estéticos del cuerpo humano. Aunque en el mercado existen algunas que son permanentes, nosotros no usamos mas que aquellas que el cuerpo humano puede reabsorber, como el acido hiualurónico y la hidroxiapatit cálcica (RADIESSE), el motivo es que no nos gustan las sustancias permanentes como el BIOALCAMID, o la silicona líquida (esta última prohibida en España) ya que en el devenir del tiempo pueden presentar complicaciones graves como la movilización, el enquistamiento, la infección o el rechazo alérgico. Cuando esto ocurre las posibilidades terapéuticas son muy reducidas ya que estas sustancias se diseminan por el tejido y son prácticamente imposibles de retirar, salvo que extirpemos quirúrgicamente áreas de las mismas.

Y frente a este grupo de sustancias artificiales, la grasa presenta una serie de ventajas muy claras, a saber.

  • Es absolutamente biocompatible con el paciente, ya que forma parte de su propio tejido. Imposible por tanto la posibilidad de rechazo.
  • Es abundante y barata, hay que tener en cuenta que en la mayoría de los rellenos faciales, no se usa más que pequeñas cantidades del orden de centímetros cúbicos, y en nuestro organismo, es raro no encontrar esa cantidad de grasa fácilmente disponible.
  • No puede estar contaminada ni adulterada, ya que es nuestro propio tejido.
  • Es permanente, por lo que una vez puesto y prendido el tejido ya no hará falta ir reponiéndolos cada cierto tiempo como ocurre por ejemplo con el ácido hialurónico.
  • En contra de la creencia popular, lo que se injerta no solo son adipocitos, en el tejido que se extrae mediante la liposucción hay una población de células denominadas ASMC (es el acrónimo ingles de células madre), estas células madre, es decir indiferenciadas , que pertenecen a la línea mesenquimal, pueden diferenciarse al alcanzar la madurez en adipocitos, pero también en células endoteliales vasculares, en condrocitos o en fibroblastos según la necesidad del tejido. No sólo eso, estas células son muy activas secretoras de factores de crecimiento celular, que estimulan la angiogénesis (formación de nuevos vasos sanguíneos) o de las colonias de fibroblastos, estimulando por tanto la síntesis de colágeno y otras proteínas que forman parte de la estructura natural de la piel.
  • Potencial reconstructivo-regenerativo del tejido adiposo.
  • Tejido adiposo: metabólicamente activo, secreta hormonas, citoquinas y factores de crecimiento.
  • Injerto de grasa: células sueltas, frágiles, sin cohesión entre ellas=> injertos que se integran y se diferencian hacia otros tipos celulares.
  • Presencia de células madre mesenquimales (ADMSC).
  • Proceso de angiogénesis y adipogénesis parece ser la clave de la capacidad regenerativa.

Esto hace que poner un injerto graso sea mucho mas efectivo que oponer cualquier otro material biológico.

¿TIENE CAPACIDAD ONCOGÉNICA UN INJERTO ADIPOSO O GRASO?

Durante largos periodos se debatió, como posibilidad teórica, que la presencia de estas células indiferenciadas, en tejidos con especial sensibilidad hormonal, como el tejido mamario, pudieran actuar como desencadenantes de un tumor. La base de esta teoría era mas o menos esta:

  • Las citoquinas secretadas por ADMSC mantienen la homeostasis de las células madre epiteliales. Por tanto, una secreción alterada podría promover hipotéticamente crecimiento tumoral, lo que no se ha podido demostrar.
  • No existe evidencia científica de un riesgo aumentado de cáncer asociado a los injertos de grasa.
  • En nuestra clínica somos un grupo pionero de investigación en este campo, hemos presentado nuestro trabajo desarrollado en conjunto con el hospital La Fe.