Aumento de Pecho con Fibroadenomas

Aumento de Pecho con Fibroadenomas

Marcado de incisiones en mamoplastia de aumento y eliminación de fibroadenoma

Muchas veces, pacientes que acuden a la consulta solicitando información sobre un aumento de pecho o una reducción  mamaria, presentan en su historial medico la presencia de tumoraciones benignas en la mama, la mayoría de las veces quistes simples o fibroadenomas.

Durante el proceso de decisión de la cirugía a realizar, inevitablemente se planteara  la duda de si aprovechar la cirugía estética para solucionar el problema medico de los “bultos” sean fibroadenomas o quistes.

¿Se debe aprovechar la cirugía de mamoplastia para eliminar los quistes o fibroadenomas?

¿Cuál debe de ser la actitud correcta ante esta situación? 

La respuesta es difícil por la variedad de las situaciones que pueden aparecer, pero en general la repuesta debería de ser que no, que no es una buena idea simultanear ambas situaciones.

Por una parte, la mayoría de las lesiones benignas de la mama se controlan mejor por ecografía, que llenando la mama de cicatrices glandulares que a posteriori distorsionaran el patrón glandular, dificultando la visualización posterior de nuevas lesiones que pudieran aparecer.

Por otro lado razones técnicas recomiendan cuanto menos prudencia: las lesiones benignas de la mama, fibroadenomas generalmente, al ser del mismo tejido de la glándula, se palpan muy bien pero se diferencian muy mal cuando estamos realizando la cirugía del tejido vecino, siendo difícil a veces delimitar sus bordes, y si son pequeños, fácilmente confundibles con un acino glandular normal.

También hay que tener en cuenta, que como en cualquier proceso quirúrgico podemos añadir complicaciones del tipo sangrado  al realizar la extirpación.

En este caso que presentamos  se resumen las características de lo que seria una buena indicación, de combinar la extirpación de una lesión de estas con una cirugía estética, en este caso unos implantes mamarios para la corrección de unas mamas tuberosas.

  • Lesión palpable de tamaño considerable.
  • Localizado en una zona accesible de la mama.
  • Que se pueda acceder preferiblemente por una vía de abordaje distinta a la mamoplastia.

En este caso se trato de un fibroadenoma de gran tamaño localizado en la proximidad de la areola derecha, que permitía el acceso a el por una pequeña incisión periareolar de un cm.